Resumen Histórico de los Proyectos y Actividades Desarrollados por la
Agencia de Cooperación Técnica del IICA en República Dominicana
Santo Domingo, República Dominicana
Febrero, 1999Documentos
DESARROLLO DE RECURSOS HUMANOS HA SIDO CONSTANTE EN TODAS LAS ACTIVIDADES DE LA ACT/RD El recurso humano calificado para enfrentar los retos de la globalización, la sostenibilidad agropecuaria, la competitividad y la generación de desarrollo agrícola y rural es el principal capital con que cuenta cada institución del sector agropecuario público y privado para la realización exitosa de programas, proyectos y actividades que contribuyan a la implementación de una agricultura sostenible, al buen manejo y sostenibilidad de los recursos naturales renovables, al combate de la pobreza, a la generación de bienestar rural y al mejoramiento de la calidad de vida de todo el pueblo dominicano. Las acciones para desarrollar nuevas capacidades en los profesionales y despertar nuevas aptitudes gerenciales para el desarrollo tecnológico entre los productores agropecuarios del país ha sido una constante en todos los emprendimientos llevados a cabo por la Agencia de Cooperación Técnica del IICA-RD durante sus 30 años de presencia continua en la República Dominicana. Las actividades de capacitación y entrenamiento tuvieron su inicio en 1962, varios años antes de que el IICA comenzara sus actividades formales como organismo internacional de cooperación en el país. En esa ocasión, personal altamente calificado, junto a técnicos nacionales, tuvo una amplia participación en la estructuración y desarrollo del Servicio Nacional de Extensión Agrícola, mediante acuerdo con la Secretaría de Estado de Agricultura para la implementación de un proyecto patrocinado por la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID) de los Estados Unidos para la ejecución del Primer Plan Quinquenal de Extensión Agrícola. Siete especialistas del organismo interamericano especializado en agricultura vinieron al país en esa ocasión y tuvieron como producto principal la estructuración del Departamento de Extensión y la realización de cuatro cursos nacionales en los cuales se entrenaron los primeros 120 extensionistas dominicanos para trabajar con agricultores, jóvenes y amas de casa. En 1997 el IICA y la SEA realizan conjuntamente un "Encuentro sobre Transferencia Tecnológica para la Competitividad Agropecuaria" del cual surge una "Estrategia para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario y Forestal" cuyo componente de capacitación estuvo a cargo de la ACT/RD y se completó exitosamente con el entrenamiento de 350 técnicos extensionistas de la Secretaría de Estado de Agricultura. Los temas abordados en los cursos realizados en cada una de las Direcciones Regionales de Agropecuaria entregaron a los agentes de extensión nuevos conocimientos actualizados para que las actividades que realicen los productores respondan a los nuevos escenarios mundiales y que los especialistas manejen los conceptos que caracterizarán los inicios del Siglo XXI. A partir de 1968, las actividades en el área de capacitación y educación básica a productores y a técnicos y profesionales de nivel medio y superior han tenido cada año mayor relevancia contribuyendo al fortalecimiento de las instituciones y organismos nacionales del sector agropecuario público y privado, mediante la dotación de personal bien calificado para el desempeño de sus responsabilidades. Se cuentan como proyectos en los cuales la capacitación tuvo un rol estelar el Programa Integrado de Desarrollo Agropecuario (PIDAGRO) y su Subprograma de Generación y Transferencia de Tecnología; el Proyecto Integrado de Comercialización de productos agropecuarios, el mercadeo en los mercados de la ciudad de Santo Domingo, el Programa para el Pequeño Productor (PPA) auspiciado por USAID a través de la Secretaría de Estado de Agricultura; el Programa Regional para el Mejoramiento de la Caficultura en México, Centroamérica y la República Dominicana (PROMECAFE) y las Redes de Capacitación en Educación Superior (REDCA) y en Desarrollo Rural IICA-CIARA-FIDA, entre otros. Estos proyectos han permitido el desarrollo de nuevas capacidades entre mas de 3,000 técnicos nacionales. Además, a partir de 1994, cuando el Dr. Carlos E. Aquino González resultó electo Director General del IICA, la capacitación, la educación y la Comunicación adquieren mayores dimensiones y alcanzan pesos específicos superiores, estableciéndose que todos los proyectos de las ACT debían incluir componentes de capacitación e información. Es así como centenares de profesionales y técnicos nacionales han recibido nuevos adiestramientos intensivos, en el país y en el exterior. Se destacan los eventos de capacitación en desarrollo tecnológico, formulación, desarrollo, seguimiento y evaluación de proyectos; políticas y modernización institucional; comercialización, mercadeo y precios de productos agropecuarios; desarrollo agroempresarial, sistemas de información y documentación, sanidad animal y vegetal, caficultura moderna, manejo integrado de roya y broca del café, mejoramiento varietal de musáceas y prevención y control de plagas y enfermedades como la Sigatoka Negra. Merece mención especial el programa de estudios de posgrado y entrenamiento en cursos cortos y en servicio, llevado a cabo por el IICA en alianza con el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), en el cual 57 profesionales agropecuarios han cursado estudios a nivel de Maestría en diferentes especialidades de acuerdo con las necesidades nacionales y varios cientos han participado en eventos de capacitación de corta duración en diferentes áreas temáticas en el país, en las instalaciones del CATIE en Costa Rica y en América Central. |
| RELACION DE PROFESIONALES AGROPECUARIOS DOMINICANOS EGRESADOS DEL CATIE (al 11 de Diciembre, 1998) Leonardo de León Marcelo Jorge Bruno Ana Ramona Padilla Frank Tejada Gustavo A. Tirado Hugo Martínez Antonio Paredes Miguel Gómez Muñoz César Paniagua Manuel Isidor Sosa Esporminio Herrera Víctor García Villamán Aridio Pérez Héctor Montes de Oca Rafael Alberty Rodríguez Reynaldo González Inés A. Brioso de González Boris Pichardo Víctor Hugo Castellanos Tomás A. Montás D. Ramón Ovidio Sánchez Leonarda Josefina Espaillat Mario José Hernández Marcos Ulloa Juan de Dios Ramos Teobaldo Sibilia José Miguel Romero del Valle Eliseo Ocrela Sonia Jorge Adolfo Lantigua Julio Morrobel José Tavárez Mota Emigdio Gómez Luis Rafael Garrido Mayo Yemel Ortega Pablo Abréu Carlos Manuel Céspedes Héctor Melo Rosa María Méndez José Asiático Alejandro Martínez Pedro Salvador Jorge Alberto Sánchez Oscar Valenzuela Ramón Hernández Yudis Heredia PROFESIONALES NO LOCALIZADOS O QUE
SE ENCUENTRAN EN EL EXTERIOR |
| APOYO A LA REFORMA Y MODERNIZACION INSTITUCIONAL DEL SECTOR AGROPECUARIO La problemática institucional del sector
agropecuario ha sido uno de los temas en los que el IICA más se ha involucrado desde
principios de los 70, al integrarse a programas y proyectos que implicaban
reorientaciones institucionales, en áreas tales como generación y transferencia
tecnológica, comercialización interna, sistemas de información, capacitación y sanidad
agropecuaria, entre otras. |
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La SEA y la Oficina del IICA en la
República Dominicana han trabajado conjuntamente en materia de sanidad agropecuaria desde
la década los años 70, cuando el organismo especializado del sistema interamericano
participó ampliamente en la ejecución de los Subprogramas de Generación y Transferencia
de Tecnología y de Sanidad Animal y Vegetal del Programa Integrado de Desarrollo
Agropecuario (PIDAGRO).
La documentación elaborada,
conjuntamente por la SEA y el IICA, para fortalecer el Sistema de Protección Fito y
Zoosanitario, tiene como objetivos reducir el impacto causado o que puedan causar las
plagas y enfermedades en la producción y comercialización de animales, plantas y
productos agropecuarios a nivel nacional y facilitar el comercio internacional de los
mismos, a través del apoyo, financiamiento y ejecución de los siguientes proyectos:
2.- "Programa de Erradicación de la Fiebre Porcina Clásica y Modernización de los Sistemas Nacionales de Sanidad Agropecuaria en Haití y la República Dominicana", presentado en un seminario internacional en que autoridades de Haití y República Dominicana le dieron su aprobación para que sea ejecutado en un horizonte de 5 años. 3. Prevención de la Introducción y Establecimiento de la Cochinilla Rosada (Maconellicoccus hirsutus) a República Dominicana, presentado por la SEA en un taller auspiciado por el organismo oficial, la Agencia de Cooperación Técnica y el Centro Regional Caribe del IICA y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. 4. "Fortalecimiento del Sistema de Protección Fitozoosanitario en la República Dominicana". Proyecto de Cooperación conjunta SEA, IICA, APHIS que sirve de base a las actividades apoyo y fortalecimiento de sanidad agropecuaria de la ACT del IICA en el país. Es preciso, para corregir las debilidades
ya anotadas, que se realicen gestiones para agilizar la obtención de financiamientos en
diferentes organismos internacionales y agencias para llevar a cabo las acciones
pertinentes para lograr que el proceso de "Fortalecimiento del Sistema de Protección
Fitozoosanitario en la República Dominicana", que desarrolla el IICA con los
organismos nacionales del sector agropecuario público y privado, sea agilizado y procurar
en el corto plazo la modernización de los sistemas de protección fito y zoosanitarios y
colocar al país en posición favorable para el cumplimiento de los compromisos
establecidos con la firma de los instrumentos de la Organización Mundial del Comercio
(OMC). |
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En la actualidad los países miembros de la
Organización Mundial del Comercio asumen un compromiso internacional para la
satisfacción de las regulaciones comerciales establecidas por la Organización,
incluyendo las Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, las cuales establecen las exigencias
en el ámbito sanitario en general que deben cumplir los países que tienen relaciones
comerciales. |
| LOS
RECURSOS NATURALES EN LA REPUBLICA DOMINICANA
El tema de la conservación, manejo y sostenibilidad de los recursos naturales renovables, principalmente suelo y agua, ha sido uno de los que mayor apoyo ha recibido por parte de la Agencia de Cooperación Técnica del IICA (ACT-RD) en el país durante mas de dos décadas, registrándose múltiples proyectos y actividades desarrollados juntamente con la Secretaría de Estado de Agricultura, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y muchos otros organismos e instituciones del sector agropecuario público y privado. La acumulación de experiencias durante el período 1976-1998 y la permanencia en el país, le da al IICA condiciones para acompañar e interpretar los acontecimientos relevantes a esta problemática, lo que permite plantear algunas observaciones y recomendaciones hacia el futuro. La necesidad de conservar y utilizar bien los recursos naturales es reconocida desde hace muchos años en la República Dominicana y en todos los países del mundo. Como justificación para la acción sólo hay que observar como se colorea el mar con el aporte de sedimentos de los ríos en las épocas de lluvias. Aunque en los países de América Latina y el Caribe todos estamos de acuerdo con la importancia y necesidad imperiosa de conservar los recursos naturales, en la realidad son contados los casos de éxito en haber logrado la satisfacción de las necesidades de la comunidad, el manejo productivo y la conservación de los recursos de manera sostenible. Con frecuencia hay falta de acuerdo entre las organizaciones de la sociedad para atender este problema de manera concertada. El Problema Las acciones de la ACT-RD del IICA en el tema de recursos naturales tienen como marco de referencia la atención al problema institucional vinculado a la problemática que se presenta al observar que 60 por ciento de las tierras del país son de topografía accidentada y que se produce una creciente disminución del área con vegetación permanente en favor de prácticas de cultivo que ameritan usos intensivos. Esta situación se agrava por la alta agresividad de las lluvias, asociada a condiciones de tormentas de corta duración y alta intensidad, con promedios anuales entre 600 y 2,500mm según la región, y la ocurrencia de eventuales huracanes. Estas condiciones originan el deterioro por erosión acelerada de los recursos de tierras y aguas, la pérdida de capacidad de los embalses para abastecimiento de poblaciones, irrigación, control de inundaciones y generación de energía eléctrica, y la disminución del flujo base de los ríos en favor del incremento de picos o avenidas que ocasionan inundaciones. Además, estudios y trabajos de campo realizados con la participación de la Secretaría de Estado de Agricultura y el IICA indican que existen problemas de baja producción y productividad agrícolas en las zonas de riego 250,000 ha, equivalentes al 20% del área total bajo cultivo en el país localizadas en partes bajas de las cuencas donde se encuentran las tierras de mayor potencial productivo. Este se debe en parte a la imposibilidad actual de operar eficientemente los sistemas de irrigación y, en general, por el uso de prácticas inadecuadas de manejo de agua a nivel de finca. Frecuentemente la aplicación de agua a los terrenos es excesiva quedando áreas útiles con escasez de agua parcial o total, ocasionando baja productividad y daños por salinidad y mal drenaje. En los últimos años el problema de la gestión del agua se ha hecho mas notable, pues además de que una proporción significativa de la población rural no tiene acceso a agua potable, o por lo menos a fuentes de agua cercanas, los ríos y fuentes de agua acusan creciente contaminación por desechos industriales, de las poblaciones y del uso de fertilizantes y pesticidas. Trabajos con la SEA Los trabajos se iniciaron en 1976, cuando el IICA incluyó un especialista en Conservación de Suelos y Aguas en el equipo técnico contratado para la ejecución, a cargo del organismo internacional, del Sub-Programa de Tecnificación Agropecuaria del Programa Integrado de Desarrollo Agropecuario (PIDAGRO). La ejecución de este importante emprendimiento por parte del IICA incluyó 16 profesionales internacionales altamente calificados y se verificó mediante un Programa- Convenio suscrito con la Secretaría de Estado de Agricultura y el Fondo Especial de Desarrollo Agropecuario (FEDA). Las actividades se realizaron, principalmente, con la División de Conservación de Suelos del Departamento de Suelos de la Subsecretaría de Investigación, Extensión y Capacitación, con sede en San Cristóbal, e hicieron énfasis en la construcción de pequeños reservorios de almacenamiento de agua en la Linea Noroeste (Dajabón y Santiago Rodríguez). En 1978 la cooperación técnica centraliza sus actividades en la Subsecretaría de Recursos Naturales (SURENA), iniciándose un proceso de organización que incluyó la creación del Departamento de Tierras y Aguas (DTA) y el Servicio de Conservación de Suelos que llegó a tener mas de 50 técnicos. Este personal profesional nacional acumuló experiencia notables en la ejecución de planes de conservación, incluyendo estructuras anti-erosión, prácticas vegetativas y organización para la conservación de los recursos naturales, principalmente suelo-agua, en Jánico, Dajabón, Santiago Rodríguez y San José de Ocoa. Vinculado a Tierras y Aguas, la SURENA estableció el Departamento de Inventario de Recursos Naturales (DIRENA) gestándose y ejecutando el proyecto de Manejo de Recursos Naturales (MARENA ) que, con apoyo de la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID) se destacó por la relevancia de los trabajos realizados en en San José de Ocoa y Padre las Casas. Al terminar el MARENA, la USAID ha continuado hasta el presente la realización de nuevos proyectos ejemplo de los cuales es el Fondo de Inversión para los Recursos Naturales (FIRENA I y II) para el financiamiento y ejecución de proyectos en San José de Ocoa. Trabajos con el INDRHI En tiempo y espacio, los trabajos con el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos han acaparado los mayores esfuerzos de la Agencia de Cooperación del IICA del IICA en el país desde 1979, cuando se suscribe un convenio de cooperación técnica cuyos componentes y prioridades son establecidos en los programas anuales de trabajo. Entre otros trabajos importantes, se cuentan la determinación de las intensidades y erosividad de las lluvias a nivel nacional, la ejecución del proyecto de asistencia técnica y capacitación juntamente con la Universidad del Estado de Colorado en hidrología e hidráulica y la grestión y opración del proyecto de operación y seguridad del sistema hidráulico de Valdesia. Paralelamente se formuló un anteproyecto e Ley de Aguas para responder a la preocupación sobre la recuperación de los costos en los proyectos de irrigación y, se iniciaron los trabajos en Manejo de Agua a Nivel de Fincas. Como un aspecto importante del trabajo se considera la cooperación que se ofreció a la Corporación Dominicana de Electricidad, 1983, para la elaboración de un Plan de Protección de las Cuencas del Proyecto Hidroeléctrico Río Blanco. Entre 1984 y 1995 cabe señalar como acciones importantes la intervención de la Universidad del Estado de Utah en los perímetros de irrigación en Ysura, Azua y el río Yaque del Norte. También, los trabajos de cooperación en la elaboración de la documentación de los proyectos Tres Areas Bajo Riego (actual PROMATREC) y la formulación del Proyecto de Desarrollo Agrícola en San Juan de la Maguana (PRODAS). A juicio de los especialistas del IICA y de las universidades que con apoyo de la USAID, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y varios servicios norteamericanos de conservación de recursos naturales "se ha desarrollado la acción de numerosos organismos no gubernamentales; en el ámbito de la Secretaría de Estado de Agricultura, el Departamento de Tierras y Aguas ha perdido gran parte de su personal y casi ha desaparecido el concepto del propósito del Servicio de Conservación de Suelos. De igual manera, los departamentos de Investigación y Extensión están muy disminuídos" al comparar con la importancia que se les daba hace dos décadas. Programa de Cultura del Agua Actualmente se apoya con entusiasmo en el desarrollo del Programa de Cultura del Agua, cuyo origen es el reconocimiento de la dificultad de resolver los problemas de agua sin apelar a un cambio sostenible en el comportamiento de las personas con relación al cuidado de este recurso. Este programa se desarrolla a nivel nacional y en el mismo participan el INDRHI, la Secretaría de Estado de Educación y Cultura, la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, el Instituto Nacional de Aguas Potables (INAPA), la Corporación de Acueductos y Alcantarillados de Santo Domingo (CAASD) y la Corporación de Acueductos y Alcantarillados de Santiago (CORASAAN). El programa opera subcomités de educación y de calidad del agua a nivel de cada una de las regiones del país, así como Comités de Conducción del Programa en San Juan de la Maguana, Santiago y San Pedro de Macorís, en los cuales participan organismos públicos y privados vinculados al agua. Rios Limpios y Quisqueya Alerta Como estrategias, en el Programa de Cultura del Agua, para lograr el interés y la contribución organizada de la sociedad para obtener la información que permita regular la acción de los usuarios, preservando su calidad, se han puesto en marcha acciones denominadas "Ríos Limpios" y "Quisqueya Alerta". Ríos Limpios es la evaluación de las fuentes de agua en un proceso que debe llegar a establecer los límites de contaminación en los cuerpos de agua de cada cuenca. Por su parte, Quisqueya Alerta es el programa para conseguir, mediante ka capacitación, voluntarios que se sumen a los equipos de servicio público en el esfuerzo por monitorear de manera consistente, científica y sistemática la calidad del agua en todas las fuentes del preciado recurso a nivel nacional. Para las actividades de estos componentes de Cultura del Agua se cuenta con apoyo de la Comisión de Conservación de Recursos Naturales del Estado de Texas en las áreas de asistencia técnica y capacitación sobre técnicas de monitoreo, sistemas de información y desarrollo y documentación de metodologías. En capacitación, además, se tiene el apoyo de la Red Regional y Nacional de Capacitación en Desarrollo Rural, auspiciada por el IICA, la Fundación Centro de Investigación Aplicada para la Reforma Agraria (CIARA), de Venezuela y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA). |
EL PIDAGRO MARCO UN HITO EN EL DESARROLLO TECNOLOGICO AGROPECUARIO DOMINICANO El Programa Integrado de Desarrollo Agropecuario (PIDAGRO) puede considerarse como la principal iniciativa para la coordinación de los organismos del sector público agropecuario y su Subprograma de Tecnificación Agropecuaria la principal iniciativa llevada cabo durante los últimos 25 años para lograr niveles mejorados de desarrollo tecnológico, sanidad ambiental y conservación sostenible de los recursos naturales renovables. El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) tuvo la responsabilidad de dar asesoría técnica y capacitación a los profesionales nacionales participantes en el Subprograma de Tecnificación Agropecuaria desde su inicio, en mayo de 1975, hasta su terminación en abril de 1978. Esta Asesoría fue financiada por el Gobierno Dominicano como parte del préstamo 350/SF-DR del Banco Interamericano de Desarrollo para dicho Proyecto. La Asesoría del IICA al Subprograma mencionado comprendió los proyectos de Investigación, Extensión y Capacitación, lo que significó la contratación de 395 meses de personal profesional internacional distribuidos entre 16 consultores cuyos servicios se contrataban por períodos de 12 a 36 meses por técnicos. Las especialidades de los consultores fueron las de fitomejoramiento en cereales y en leguminosas, extensión agrícola y pecuaria, producción animal, entomología, conservación de suelos, economía agrícola, estadística, capacitación, comunicaciones, planificación, organización rural y semillas. La finalidad principal de la asesoría fue la institucionalización del sistema nacional de investigación y transferencia de conocimientos y tecnología agropecuaria. Su sede de operaciones fue el Centro Nacional de Investigación y Capacitación, Extensión y Capacitación de la Subsecretaría de Investigación, Extensión y Capacitación (SEIECA) en San Cristóbal. Para la ejecución de la asesoría se firmó un Convenio entre el Fondo Especial de Desarrollo Agropecuario (FEDA) y el IICA, estableciéndose los términos de referencia que dieron lugar a la formulación de un Plan General de Asesoría y planes individuales de trabajo por consultor. Conforme los asesores fueron integrándose y según su especialidad se les ubicó en uno de los Departamentos de la SEIECA, asignándoseles un promedio de dos contrapartes por técnico. La labor desarrollada se concentró en dos aspectos generales: (1) la planificación de la investigación, extensión y capacitación y la estructura organizativa para llegar en forma efectiva al productor agrícola mediano y pequeño y (2) el desarrollo de las disciplinas o áreas de trabajo de especialidad de los asesores según los términos de referencia de sus planes individuales. En materia de planificación, se elaboró el Plan Nacional de Investigación y Extensión Agropecuaria (PLANIE), el cual contiene información básica sobre los principales rubros y proyectos para cubrir un amplio espectro de las necesidades en cuanto a investigación y transferencia de conocimientos y tecnología. El PLANIE proporcionó en su momento los fundamentos para establecer una política de investigación y extensión y para asignar recursos en forma priorizada. En materia de estructura organizativa, se elaboró una propuesta para la estructuración del sistema de investigación, extensión y capacitación a nivel nacional. En esta se propone la adecuación de la estructura de la SEIECA hacia la generación y transferencia de conocimientos y tecnología; asimismo se simplifica la estructura interna y se consolida la organización de sus mecanismos operacionales con los productores mediante la acción de las Direcciones Regionales de la Secretaría de Estado de Agricultura. La labor en planificación y organización mencionada se realizó por medio de equipos de trabajo en los que tuvieron participación en diversas proporciones, los técnicos del IICA y técnicos nacionales tanto de la SEIECA como de otras dependencias del sector. Contribuciones Destacadas Entre las contribuciones por disciplinas o áreas específicas se destacan la labor de fitomejoramiento en maíz, sorgo, habichuela, guandul y en menor grado, en maní y soya, habiéndose introducido más de 1000 líneas de material importado de otros países y seleccionado muchas de ellas por sus condiciones de adaptabilidad, resistencia y rendimiento para este medio. Además, el trabajo en formación y desarrollo de variedades importadas y nacionales resultó en avances considerables para, a corto plazo, obtener variedades tolerantes a plagas y enfermedades. Otras contribuciones de éxito corresponden al mejoramiento de los sistemas de cultivo entre los que se incluyen la selección de épocas de siembra, densidad de siembra, cultivos asociados, fertilización y estudios sobre la fijación simbiótica del nitrógeno por las leguminosas. Entre las contribuciones en áreas complementarias de la producción se cuentan : (1) la modificación del enfoque de la investigación tradicional en control de plagas hacia el sistema de control integrado químico y biológico- que es más económico, eficiente y de menos perjuicio sobre el ambiente; al respecto se iniciaron estudios con las plagas en yuca; (2) evaluaciones del efecto de insecticidas en maíz, habichuela y sorgo; (3) se inició un programa de selección contra el enanismo del maíz causado por virus; (4) aporte de información básica a nivel nacional para planificar el uso de las tierras de manera que la erosión fuera mínima; (5) diseño de estructuras de control y conducción del escurrimiento de las lluvias y el establecimiento de las bases para un Programa Nacional de Conservación de Suelos y Aguas; (6) la realización de labores de desarrollo físico y organización de estaciones experimentales agrícolas y pecuarias; (7) elaboración del Reglamento de la Ley de Semillas estableciéndose las bases de organización y normas para la certificación, producción y comercialización de semillas. En el área de estadística, los esfuerzos se dirigieron a hacer de la División respectiva un organismo de asesoría y canalización de servicios mecanizados; al respecto, se realizó labor de capacitación para investigadores y se prepararon programas de cómputo con sus manuales respectivos para los análisis básicos de los resultados de investigación. En el áreas de investigación en producción animal se colaboró con la programación y desarrollo físico de las estaciones experimentales de San Francisco de Macorís (leche) e Higuey (carne) y en la programación de la investigación pecuaria a nivel nacional, incidiendo en aspecto de nutrición y mejoramiento del ganado. En el área de investigación social el mayor énfasis estuvo en las organizaciones de productores habiéndose realizado un diagnóstico e inventario de organizaciones y un estudio detallado de las Federaciones de Asociaciones; se participó también en la investigación evaluativa de cursos a técnicos y a productores, habiéndose diseñado la metodología y establecido los procedimientos para ello; en la misma forma, se participó en la investigación evaluativa sobre los resultados de las becas del PIDAGRO. Las actividades de la asesoría en extensión se enfocaron hacia la consolidación del Servicio Nacional de Extensión y el adiestramiento en servicio del personal técnico en las áreas de especialidad de los asesores, principalmente en técnicas pecuarias. Al respecto, se realizó un diagnóstico institucional y estudio sobre los agentes de desarrollo y veterinarios del servicio. Un aspecto de importancia sobre el Servicio de Extensión y su relación con los productores fue la labor realizada sobre organización rural que ha iniciado sobre la estrategia tradicional del servicio organización rural hacia las organizaciones de productores considerando a éstas como organismos autogestionarios y, por tanto, modificando el enfoque del agente del área, identificándolo como elemento promotor y de servicio y, al productor, como el verdadero agente de desarrollo. En materia de transferencia de conocimientos y tecnología la labor efectuada es notable en las áreas mencionadas, pero también se realizó de diversas maneras en todas las especialidades. Así, se realizaron 689 reuniones de trabajo, 106 días de campo y demostraciones, 94 conferencias y charlas, 44 seminarios, talleres y mesas redonda, 19 cursos y cursillos y 145 giras de los asesores con personal nacional. Como resultado de la asesoría se deja en el país un volumen considerable de estudios, manuales y material didáctico contenidos en más de 200 documentos que contribuyen a su efecto multiplicador. Las recomendaciones finales de la asesoría ofrecida por el IICA se dirigen hacia dos aspectos básicos: 1) mejorar la capacidad de negociación de los productores, 2) mejorar la capacidad de los servicios del Gobierno para atenderlos en forma efectiva y eficaz. Aprovechamiento Recursos Externos:
24 de febrero de 1999. |
| APOYO IICA AL SUBSECTOR COMERCIALIZACION SE INICIO HACE 26 AÑOS El IICA ha estado colaborando con instituciones del subsector comercialización en la República Dominicana desde 1973, año en que realizó un análisis institucional de las principales entidades del sector y una recopilación de información del sistema interno de comercialización. En 1974 se llegó a la conclusión de que existían las condiciones satisfactorias para implementar un proyecto intensivo de comercialización en la República Dominicana, AL constatarse que existía una escasez de información real sobre el sistema interno de comercialización y de recursos humanos entrenados y con experiencias en comercialización; que la SEA había identificado la comercialización interna como área de alta prioridad de desarrollo; que había grandes posibilidades de financiamiento de un proyecto intensivo de comercialización y que a través del recién creado Programa Hemisférico de Comercialización del IICA el país contaba con la asistencia técnica necesaria para implementar un Proyecto Intensivo de esta naturaleza. En setiembre de 1974 el IICA preparó una propuesta para un Proyecto Intensivo e Integrado de Comercialización en la República Dominicana, la cual fue bien acogida por la SEA. En abril de 1975 el IICA celebró su reunión anual del Programa Hemisférico de Comercialización en la República Dominicana y durante la misma semana, participó activamente, junto con las diversas instituciones del subsector, en el Primer Seminario Nacional de Comercialización. Los objetivos del seminario fueron Mejorar la coordinación interinstitucional, conocer la problemática nacional de la comercialización agropecuaria y el rol del Estado y de las empresas privadas, conocer las experiencias de otros países con problemas similares y dejar una base para el comienzo del Proyecto Integrado de Comercialización SEA-IICA. El contrato de cooperación técnica en comercialización entre la SEA y el IICA fue firmado el 6 de junio de 1975 siendo Secretario de Estado de Agricultura el Ing. Carlos E. Aquino González, actual Director General del IICA. Tres especialistas residentes del IICA colaboraron en este Proyecto a tiempo completo. Los objetivos específicos del Convenio fueron:
CAMBIOS EN SERVICIOS La situación del subsector de comercialización fue discutida ampliamente en el ¨Primer Seminario Nacional de Comercialización Agropecuaria¨, realizado en abril de 1975, llegándose a la conclusión de que la intervención del Estado había sido limitada a algunos productos básicos y en periodos criticos. Así mismo, se consideró que el sistema de comercialización de productos agropecuarios en el país adolecía de:
RECURSOS HUMANOS Entre los recursos humanos que apoyaron el Proyecto de Comercialización Integrado figuraron aproximadamente 100 técnicos y personal de apoyo de la SEA, unos 10 del INESPRE, cinco de CEDOPEX, 15 de distintas universidades y 12 de otras instituciones. Estos recursos humanos formaron el grupo básico del Proyecto los cuales participaron en el programa de capacitación y permitieron la elaboración de estudios, proyectos y encuestas. La mayor parte de los recursos humanos (90) fueron del Departamento de Economía Agropecuaria de la Subsecretaría Técnica de Planificación Agropecuaria. Del total del número de participantes, aproximadamente 140, unos 30 trabajaron a tiempo completo con el Proyecto Integrado y los demás a tiempo parcial o solamente en algunas actividades específicas. Dentro de los participantes nacionales hubo cinco profesionales que trabajaron como consultores y ofrecieron asesorías reducción de pérdidas de post-cosecha, distribución urbana y organización bibliotecaria. Los participantes internacionales incluyeron los tres especialistas del IICA residentes en la República Dominicana, seis especialistas del Programa Hemisférico de Comercialización del IICA que participaron en el Proyecto como consultores en áreas específicas y catorce otros consultores de universidades, del sector privado y de instituciones de otros países que colaboraron con el Proyecto en áreas específicas. También participaron siete técnicos de instituciones de otros países que recibieron adiestramiento en servicio. Recursos Financieros El costo total del Proyecto Integrado alcanzó $356,043 durante los dos años y tres meses del Proyecto. Esta suma no incluye el valor de los recursos humanos nacionales que cooperan con el Proyecto ni los costos de materiales y servicios de apoyo de la SEA. Tampoco incluye el sueldo del Coodinador del Proyecto SEA/IICA por parte del IICA. La mayor parte, o sea $297,291 fue financiada por el Convenio SEA/IICA 1/. Otras fuentes de financiamiento fueron el IICA con fondos propios de cuota, la USAID con dos donaciones; el Grupo Internacional de Desarrollo para la América Latina para financiar parcialmente el Seminario sobre la Reducción de Pérdidas de Post-Cosecha en América Central y El Caribe, y una donación de la SEA el mismo Seminario de Post-Cosecha y un pequeño aporte del Departamento de Café y Cacao de la SEA para cubrir asesoría en la Comercialización del Café. Realización de Diagnósticos y Proyecto CENSERI Posiblemente los principales y mas permanentes resultados del Proyecto fue la realización de una serie diagnósticos sobre la comercialización de 24 productos de origen agropecuario, estudios sobre los Mercados Públicos en Santo Domingo y la República Dominicana, las encuestas de Entrada y Salida de Productos Agropecuarios a Santo Domingo, los Inventarios de Organizaciones Agropecuarias Activas en la República Dominicana, Análisis Institucional del Crédito Agrícola en la República Dominicana, una propuesta para la reorganización Mercado Villa Consuelo, un estudio sobre la Producción y Comercialización del Café en la Zona de Barahona y Antecedentes para un Proyecto Regional Integrado y el documento Rol de la Investigación: Diagnóstico en el Fortalecimiento de Instituciones de Comercialización Agrícola y, la distribución de alimentos en Santo Domingo, Anteproyecto Sistema Distribución Urbana de Alimentos (Mini-Mercados). Los diagnósticos realizados fueron publicados en 1976 e incluyen gráficos estadísticos sobre las variaciones estacionales de los cultivos agrícolas en el país. El cuidado con que se hicieron estos trabajos los han hecho valederos en el tiempo, pues actualmente se observa que los precios suben y bajan en las diferentes épocas del año de manera idéntica a como ocurría hace mas de 20 años. Los rubros objeto de diagnóstico, en su comercialización, fueron Plátano, Papa, Auyama, Molondrón, ganado, carne de res, leche, huevos, tomate, pollo, yuca, batata, arroz, naranja, ajo, fertilizantes, cebolla, maíz y habichuela y sobre pérdidas post-cosecha en papa, tomate, yuca y arroz. (NOTA: Estos documentos están disponibles en las oficinas de la ACT/RD del IICA) Otro producto relevante de este Proyecto fue la formulación de los Proyectos para la creación y desarrollo de los Centros de Servicios Rurales Integrados (CENSERI). SEA/IICA. Santo Domingo, R. D. Mayo 1977. 17 p. |
| PROGRAMAS
COOPERATIVOS DE INVESTIGACION Y TRANSFERENCIA DE TECNOLOGIA
Los Programas Cooperativos
de Investigación y Transferencia de Tecnología (PROCIs) constituyen un mecanismo para
que las instituciones que los componen incentiven y multipliquen las acciones en beneficio
de la agricultura, movilizando recursos tanto humanos como económicos en el campo del
desarrollo tecnológico y la cooperación internacional.
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) ha actuado como ente creador del PROCITROPICOS, PROCIANDINO y PROCISUR, con el propósito de contribuir con los sistemas nacionales de investigación de los países en sus procesos de transformación con miras a acelerar la reconversión, diversificación y procesamiento de la producción agropecuaria, basado en un patrón de innovación tecnológica que promueva la eficiencia productiva y la protección del medio ambiente, así como un apropiado uso y conservación de los recursos naturales. En noviembre de 1998, la Agencia de Cooperación Técnica del IICA en la República Dominicana, la Secretaría de Estado de Agricultura y el Instituto de Investigación y Desarrollo Agrícola del Caribe (CARDI) y el concurso del Centro de Desarrollo Agropecuario y Forestal (CEDAF) desarrollaron una Consulta Nacional para identificar las formas de participación de nuestro país en el PROCITROPICO. En la Consulta Nacional se acordó el establecimiento en el país de una serie de redes nacionales sobre Sistemas de Información, Biotecnología, Recursos Genéticos, Recursos Naturales y Sostenibilidad Agrícola, Desarrollo Institucional y Agroindustria, entre otras y que la Agencia de Cooperación Técnica del IICA sea la coordinadora general del programa en el país. Los funcionarios y profesionales agropecuarios participantes tuvieron oportunidad de discutir las características de los PROCIs y especialmente el que corresponde a la región caribeña, integrado por 14 países. El espíritu de estos Programas Cooperativos busca responder a las necesidades tecnológicas de los países miembros, mediante la cooperación mutua y la vinculación del proceso de investigación con el sector productivo. Frente al dinámico crecimiento del comercio internacional y la creación de zonas de libre comercio, los PROCIs tienen, sin lugar a dudas, un reto presente y futuro, cual es impulsar el proceso de innovación tecnológica. Su papel se centra, cada vez más, en apoyar la incorporación de recursos tecnológicos nuevos que abran paso al reposicionamiento de la agricultura, a partir de un mayor valor agregado, indispensable para competir en mercados abiertos y, paralelamente, elevar los niveles de vida de la población que en ellos habita. Un punto importante que se hizo notar durante la Consulta es que este tipo de programa une la diversidad de esfuerzos institucionales, en lo nacional y regional, en torno a problemas comunes en el marco de la cooperación internacional; desarrollan también iniciativas de generación y transferencia tecnológica en los sectores agropecuario, forestal, de recursos naturales y de agroindustria, los cuales contribuyen a solventar problemas comunes y prioritarios para las naciones involucradas. La cooperación entre países. Complementario al surgimiento de la institucionalidad nacional para la investigación agropecuaria se han desarrollado actividades subregionales de cooperación recíproca sumamente provechosas para los países de América Latina y al Caribe. Principalmente a partir de los años setenta, ante problemas prioritarios comunes, las instituciones nacionales y los organismos internacionales se unieron para crear instrumentos de cooperación técnica y financiera. La idea es que estas instancias no sustituyan la acción nacional sino, como lo vienen haciendo, sumen esfuerzos para resolver problemas que difícilmente pueden ser abordados a nivel individual por los propios países. Básicamente, los PROCIs surgieron durante una época en que el modelo de desarrollo económico se basaba en la sustitución de importaciones. La meta principal era aumentar los volúmenes de producción per se, y para ello se recurrió al uso de un patrón tecnológico exitoso en términos de producción, altamente demandante de insumos y poco benigno para la conservación del capital ecológico. Este, surgido en gran parte de la "revolución verde", provocó cambios importantes en el quehacer institucional. En la actualidad, la institucionalidad regional complementada por convenios y acuerdos multilaterales de índole técnica y económico-política, está en un proceso de cambio para adecuarse al contexto globalizante y desafiar al futuro inmediato, lo que es reconocido por las instituciones nacionales de cada país y por los organismos internacionales involucrados. Un ejemplo de lo planteado es que cada PROCI ha venido evolucionando, aprendiendo de la experiencia y comprendiendo su proceso de cambio y transformación; abonando en el camino fortalezas que han costado inmensos esfuerzos en el aprendizaje del pasado. En el ámbito de las economías abiertas de los mercados liberalizados y de la búsqueda de la integración socio-política y comercial por regiones, estos programas se mantienen en un proceso de readecuación para seguir cumpliendo su misión de apoyo a la agricultura sistémica, a través de la competitividad, la equidad y la solidaridad. El desafío consiste en definir cómo los países e instituciones continuarán cooperando mutuamente en el marco de un nuevo escenario caracterizado por una agricultura concebida en forma ampliada hacia la industria, bajo la necesidad de lograr una competitividad, pero sin agotar el capital ecológico ni promover inequidades. Esta cooperación tiene que contar con la presencia cada vez mayor del sector privado en el desarrollo tecnológico, en las inevitables asimetrías entre países e instituciones y bajo acuerdos internacionales como la Convención de la Biodiversidad y la Organización Mundial de Comercio (OMC), que promueven la propiedad intelectual, y la soberanía de los países en torno a los recursos naturales que poseen, como es el caso de los derivados de la biodiversidad. En fin, éste es parte del entorno mundial y regional que conllevará a que la institucionalidad del ámbito hemisférico vaya gradualmente transformándose; creando una "cultura de cooperación mutua entre instituciones de países" para robustecer el desarrollo tecnológico. Conservar la cooperación es importante porque ella, además de los intereses comerciales comunes o de cualquier otra índole, facilita el camino hacia la integración. En adición al IICA, organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agrícola para el Desarrollo (CIRAD) y los Centros Internacionales del Sistema Grupo Consultivo en Investigación Agrícola Internacional (GCIAI) apoyan los PROCIS. 24 de febrero de 1999. |
| PROMECAFE HA PROMOVIDO LA MODERNIZACION DE LA CAFICULTURA DOMINICANA
HACIENDOLA MAS RENTABLE Y COMPETITIVA
El Programa Cooperativo Regional para la Protección y Modernización de la Caficultura (PROMECAFE) ha sido un pilar para el desarrollo de una nueva estructura nacional institucional cafetalera, para el inicio del proceso de modernización de la caficultura dominicana, para la capacitación cientos de técnicos del Departamento de Café de la Secretaría de Estado de Agricultura y para el desarrollo de programas para el combate de la roya del cafeto y la broca del grano aplicando enfoques modernos que mantienen la calidad del ambiente en nuestras zonas de producción. PROMECAFE, ahora trabajando bajo el concepto de la sostenibilidad y el reposicionamiento de la agricultura, fue creado por el IICA en 1978, luego de una reunión de su Junta Directiva en la República Dominicana, con el objetivo de "promover a través de la cooperación regional la investigación agronómica e impulsar la tecnificación de la caficultura con miras a elevar su productividad" ha sido y es uno de los programas multinacionales que mas atención han recibido de la Agencia de Cooperación Técnica en la República Dominicana. El convenio suscrito entre los países miembros fundadores (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana) señala que para alcanzar ese propósito "se dará especial atención al impulso y desarrollo de programas de mejoramiento genético, a la capacitación intensiva de recursos humanos en técnicas modernas de producción y protección sanitaria; a la prestación de asesoría general y específica para la solución de problemas que incidan en la productividad, protección y modernización de la caficultura". Las actividades de PROMECAFE en el país, siempre con el apoyo amplio de la Agencia de Cooperación Técnica local del IICA, han privilegiado la generación, adaptación y transferencia de tecnología para pequeños y medianos productores, la capacitación como elemento fundamental para el mejoramiento de las plantaciones, la introducción de materiales de alta productividad y resistentes a la roya, como son los catimores y otros desarrollados en Colombia y Brasil; y mas recientemente la introducción de parasitoides contra la Broca del Grano, la capacitación en Manejo Integrado de Plagas y la realización de estudios de cadena. Desde hace apróximadamente un año, las acciones se han visto fortalecidas con la presencia permanente en el país de un especialista en transferencia de tecnología y manejo integrado de la broca aportado en el marco de una alianza estratégica entre el IICA y el Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo Agrícola (CIRAD) de Francia. Mas de 500 técnicos del Departamento de Café han participado en cursos, talleres, foros, simposia y entrenamiento en servicio en el país y en los países miembros del Programa, así como en Brasil, Colombia, Portugal y otros. Las nuevas capacidades adquiridas han hecho posible el que los técnicos especializados en este cultivo básico para la economía dominicana, se dediquen a trabajar en procura de la modernización de la caficultura dominicana, a desarrollar nuevas capacidades entre los productores y beneficiadores y a luchar por alcanzar niveles mejorados de bienestar rural y calidad de vida para cuantos participan en la cadena cafetalera. Para efectos del impacto del PROMECAFE a nivel nacional y regional, puede asegurarse que este programa cooperativo ha logrado incrementar la rentabilidad del cultivo, introducir materiales genéticos superiores y desarrollar proyectos de multiplicación de los mismos in-vitro; reducir los costos de producción, identificación e introducción y desarrollo en el país de nuevas variedades de café resistentes a plagas y enfermedades y difusión de métodos de control biológico en cafetales. Además, las nuevas prácticas de cultivo y beneficiado ecológico han reducido el deterioro del medio ambiente. Otros logros importantes han sido el diseño y puesta en servicio de una cadena de información bibliográfica que al momento de su creación incluía 12,000 entradas y está disponible para los usuarios en CD-Rom y en las redes de Internet. Un punto que no se puede dejar fuera es que a través de este mecanismo los países miembros de IICA-PROMECAFE han desarrollado relaciones de cooperación bilateral y regional mas fuertes, permitiendo un intercambio permanente de informaciones para la solución de problemas comunes. 24 de febrero de 1999. |
| CONVENIO INTERNACIONAL IICA-CIRAD Desde hace 18 años, el Centro Internacional en Investigaciones Agronómicas para el Desarrollo, CIRAD, de Francia colabora con el IICA en el programa cooperativo regional, PROMECAFE, cuya misión es el mejoramiento técnico del cultivo de café en América Central, México, Jamaica y República Dominicana. Asesoría en programa de control de la broca del café Recientemente, se incorporó un especialista del CIRAD en el equipo del IICA en República Dominicana con el objetivo principal de apoyar al Departamento de Café de la Secretaría de Estado de Agricultura en el manejo y control de la broca del café. La broca del café es la plaga del café de mayor importancia a nivel mundial. En la República Dominicana se reportó por primera vez en 1995 y se extendió a todas las regiones cafetaleras del país en dos años. El propósito de la asesoría del IICA-CIRAD se centra en la implementación de una estrategia nacional para el Manejo Integrado de la Broca. La broca, que ataca y perfora el grano de café, se controla mediante un grupo de medidas que conforman el Manejo Integrado de la Broca, M.I.B. y con su aplicación los daños se reducen a niveles económicamente aceptables. La base de este programa son los controles culturales y las cosechas sanitarias, medidas que no necesitan de una transferencia de tecnología sofisticada sino de conocimientos básicos de la biología del insecto y de información sobre su realización. Por esta razón, el esfuerzo mayor se concentra en información, capacitación y divulgación. Con este propósito se realizaron en 1997 y 98, varios talleres para capacitar los técnicos y extensionistas de la Secretaría de Estado de Agricultura que trabajan en zonas cafetaleras de toda la República. Se redactaron, además, un manual técnico, un folleto para productores y una serie de afiches informativos. A final de 98, se diseñó una nueva campaña de capacitación e información cuya meta es realizar 4,000 eventos y charlas sobre la broca para 80,000 productores. El IICA-CIRAD participa también en la asesoría para implementar un programa de validación de tecnologías para el control de la broca, como el control biológico con entomopatógenos (Beauveria bassiana) o parasitoides (Cephalonomia stephanoderis). En 1997 y 1998, gracias al apoyo de Promecafe, se introdujeron al país 50,000 parasitoides que están en fase de adaptación y reproducción en varios laboratorios (UASD, La Cumbre, etc.). La fase siguiente de este programa consiste en incentivar los productores o los grupos de productores para que desarrollen sus propias cría de parasitoides para cubrir las necesidades de su(s) finca(s), utilizando una metodología centroamericana de cría rural. Transferencia y validación de productos de la investigación cafetalera en PROMECAFE La red de investigación PROMECAFE, con el apoyo del IICA, se propone realizar dos introducciones de material genético de alto valor. El primero consiste en introducir y validar el patrón Nemaya, de la especie Coffea canephora, sobre el cual se injerta cualquier variedad de Coffea arabica para procurar una cierta resistencia a los nemátodos. El segundo servirá para introducir los mejores híbridos F1 de café arabica del programa de mejoramiento de Promecafe en el CATIE. Estos híbridos F1 provienen, en la mayoría de los casos, de cruces entre una variedad comercial y plantas originarias del bosque etiopiano, lugar de origen del Coffea arabica. Participación al estudio participativo para el desarrollo de la competitividad del subsector café en República Dominicana Recientemente, en apoyo al compromiso agropecuario de Panamá, el IICA ha trabajado sobre el desarrollo y la competitividad de varios subsectores centroamericanos, utilizando el enfoque de análisis de cadena como instrumento de política para la agricultura. Conforme los términos de referencia para la cooperación técnica dentro del convenio general IICA/CIRAD, se propone aplicar la metodología CADIAC al subsector café dominicano promoviendo así su propia estrategia participativa de fortalecimiento para la competitividad. Esta metodología permite realizar un auto-diagnóstico de la cadena productiva, agroindustrial y comercial del café para poder diseñar una política de mejoramiento de la caficultura que sea un consenso nacional de todos los actores involucrados. 24 de febrero de 1999. |
| SISTEMA DE INFORMACION DEL SECTOR AGROPECUARIO INSERTA PAIS EN
REDES MUNDIALES Y ABRE ACCESO A BASES DE DATOS NACIONALES E INTERNACIOALES
El diseño, desarrollo y puesta en funcionamiento de un Sistema de Información para el sector agropecuario dominicano constituye una de las iniciativas y acciones prioritarias que la Agencia de Cooperación Técnica del IICA en el país desarrolla con el propósito de que el sector agropecuario, público y privado, del país tenga acceso a datos e informaciones validados, confiables, en forma ágil y fácil de accesar. De esta manera, el sistema se convierte en un instrumento de máxima utilidad al servir de insumo básico y esencial para la realización de los procesos de planificación, consulta y toma de decisiones que demandan los nuevos escenarios regionales, hemisféricos y mundiales, para lo cual los organismos e instituciones nacionales dispondrán de vías de acceso a través de sistemas electrónicos y convencionales. El área estratégica en que se ubica esta nueva forma de cooperación para con los organismos e instituciones nacionales es la de Información y Comunicación, y contribuye a apoyar los campos prioritarios de acción en lo tocante a la inserción de la agricultura en el comercio internacional y en el proceso de integración de las Américas, el fortalecimiento de los sistemas de innovación y transferencia tecnológica, mejoramiento de las condiciones de vida en las comunidades rurales, y fortalecimiento de la educación y de la capacitación. Es importante destacar que uno de los propósitos de la representación en el país del organismo especializado en agricultura del sistema interamericano es reducir la disparidad en las informaciones y colocar las disponibles en un solo lugar en donde todos los interesados puedan acudir y encontrar lo que necesitan. Actualmente, el sector agropecuario dominicano genera y recibe mucha información. Sin embargo, se observa la ausencia de modelos o patrones homogéneos para la presentación o entrega de tales informaciones, así como la existencia de diferencias o disparidades en las entregas por parte de diferentes fuentes. Lo anterior podría ser el producto de que las informaciones agropecuarias se encuentran dispersas en diferentes instituciones públicas y privadas, como son la Secretaría de Estado de Agricultura (SEA), el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), el Consejo Estatal del Azúcar (CEA), el Banco Agrícola (BAGRICOLA), el Instituto Agrario Dominicano (IAD), la Dirección General Forestal (DGF), el Instituto de Estabilización de Precios (INESPRE), el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), la Dirección General de Aduanas (DGA), el Centro de Promoción a las Exportaciones (CEDOPEX), la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y el Centro de Desarrollo Agropecuario y Forestal (CEDAF), entre otras. De hecho, en cuanto refiere al sector agropecuario el país no tiene un centro de documentación e información donde los usuarios puedan obtener nuevos conocimientos, hacer uso de las informaciones existentes y poder identificar los lugares donde podrían buscarlas, en caso de que no haya un acceso directo. Las actividades del IICA en este sentido se orientan hacia la construcción de un sistema de información integral, que contenga los datos más relevantes del sector y que esté disponible a todos los interesados. Servicios que ofrece el sistema Procesamiento de Precios Diarios, Semanales y Mensuales: Este es un servicio que está operando como base de datos y llena un espacio que lo ameritaba urgentemente. La oficina del IICA-RD ha desarrollado un sistema de procesamiento de precios de productos agropecuarios, con base en datos aportados por la SEA, la cual recolecta diariamente estos precios en los mercados de la ciudad de Santo Domingo, habiéndose introducido los precios diarios y semanales de 1998, así como los mensuales y anuales desde 1987 hasta la fecha. Los cuadros y gráficas elaborados partiendo de la base de datos como fuente se distribuyen periódicamente a diferentes instituciones, entre las que se encuentran la SEA, la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN) y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Este proyecto se ha desarrollado con el apoyo de USAID. Procesamiento de Precios Quincenales de los Países Miembros del CORECA: Se ha desarrollado un sistema para el procesamiento de los precios de los productos agropecuarios de los países miembros del Consejo Regional de Cooperación de Centroamérica (CORECA), en el cual se convierten estos precios a pesos dominicanos, se comparan con los precios nacionales, y se distribuyen los gráficos y cuadros correspondientes a instituciones públicas y privadas y a todos los interesados. Banco de Datos: Se han recopilado los datos estadísticos que se encontraban dispersos en diferentes instituciones, y se ha venido construyendo una base de datos para el Sector que incluye informaciones de precios, superficie bajo cultivo, producción, costos de producción, créditos y recursos financieros y comercialización, entre otras variables. El banco de datos se nutrirá de las informaciones generadas en diferentes instituciones del Sector y extra-sector, como son la SEA, el INDRHI, CEDOPEX, el CEA, CEDAF y la JAD, entre otras. El Sistema de Información. El proyecto denominado "Sistema de Información" persigue integrar las diferentes iniciativas que se han venido desarrollando en este sentido, e impulsar otras nuevas que son necesarias para la modernización del sector agropecuario dominicano y su inserción en los mercados internacionales. El Sistema ofrecerá sus servicios de información de forma tanto material como virtual a todos los usuarios interesados, para lo cual contará con:
ACTIVIDADES EN LOS 70 Y 80 En las décadas de los años 70 y 80 y principios de los 90, la ACT del IICA condujo una serie de trabajos para el desarrollo de sistemas de documentación y bases de datos para servir al sector agropecuario dominicano. Las dos iniciativas principales se condujeron con la Secretaría de Estado de Agricultura (SEA) y con el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) llegando a conformarse a nivel de las sedes centrales de las dos instituciones sendos centros de documentación que cumplieron importantes funciones, pero que no llegaron a instalar las antenas o sub-centros contemplados en los proyectos originales. En la SEA, se estructuró el Centro Nacional de Documentación Agropecuaria (CENADOA) que al cabo de unos años pasó a ser administrado por la Fundación para el Desarrollo de la Juventud Rural (FUNDEJUR) y actualmente es regenteado nuevamente por el organismo estatal. En el INDRHI, el Centro llegó a tener una base de datos computarizada para lo cual se contó con la participación de especialistas del Centro de Información y Documentación (CIDIA) del IICA y de la Agencia de Cooperación Técnica del Japón. Apoyos puntuales en este sentido fueron ofrecidos al Banco Agrícola de la República Dominicana (BAGRICOLA) y al Instituto Agrario Dominicano (IAD). Ambas instituciones mantienen sendas bibliotecas en sus oficinas centrales. ASOCIACION DE BIBLIOTECARIOS Y DOCUMENTALISTAS Otra contribución importante de la ACT en el campo de la información del sector agropecuario fue la formación del capítulo dominicano de la Asociación Interamericana de Bibliotecarios y Documentalistas Agrícolas (AIBDA), pero la misma se ha ido diluyendo por no haber desarrollado mecanismos para asegurar su autogestión y por la rapidez con que se han venido produciendo cambios tecnológicos en el mundo de la información electrónica y las mega-redes de que hoy se dispone. 24 de Febrero de 1999. |
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La leche que reforesta El Banco de la Leche es auspiciado por la Fundación AgriFuturo y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA y busca mejorar la situación de desnutrición y pobreza predominante en zonas rurales que se localizan en las regiones económicamente mas deprimidas del país. Cuenta además con significativos aportes individuales, colectivos e institucionales, tanto nacionales como internacionales. Los beneficiarios son familias pobres en zonas rurales escogidas, las cuales reciben raciones semanales de leche producida en el país, a través de ONG=s locales, y son estimuladas a participar en programas de siembra de frutales y plantas forestales que contribuyan a su propia nutrición y a la conservación de los recursos naturales renovables, en un marco de sostenibilidad y de mejoramiento del medio ambiente. El Banco de la Leche contribuye de esta manera a incentivar a los productores nacionales de leche y los motiva para el desarrollo de iniciativas tecnológicas, educativas y de autogestión comunitaria. El Banco de la Leche tiene su justificación en el hecho de que las estadísticas nacionales muestran que 56% de la población Dominicana vive bajo condiciones de pobreza y que de este porcentaje 35% se ubica en el estrato de pobreza extrema. Una de las formas mas elocuentes en que esta situación se manifiesta es el hambre y la desnutrición producto de la mala alimentación en cantidad, variedad y calidad, lo que afecta principalmente a los niños, a las madres lactantes y a las personas envejecientes, principalmente. En el país hay varias iniciativas orientadas a lidiar con la problemática de la desnutrición y la pobreza, pero posiblemente ninguna combina las acciones de suplir el alimento leche a familias necesitadas, promover la producción de frutas para aumentar la disponibilidad y la ingesta de alimentos variados, reforestar las áreas rurales devastadas, incluyendo los entornos familiares e incentivar la producción nacional de leche, principalmente en áreas caracterizadas por el predominio del monocultivo, fuertes daños a la ecología y bajos ingresos de las familias. Objetivos Entre los objetivos del Banco de la Leche se enfatiza en lograr el apoyo de ciudadanos, empresas, ONG?s, organismos nacionales, regionales e internacionales y otros posibles donantes para asegurar la sostenibilidad del Banco; educar a los beneficiarios en materia de alimentación y nutrición, cuidado del medio ambiente, reforestación, crianza de diferentes tipos de ganado y para que establezcan una relación armónica de convivencia con el ecosistema. También, estimular y apoyar la siembra de árboles frutales, maderables y la reforestación en el entorno familiar rural e incentivar la producción nacional de leche. Inicio de las actividades El Banco de la Leche inició sus actividades el 26 de junio de 1998 en la comunidad de Mencía, Pedernales, cubriendo las colonias agrícolas de la Altagracia, Aguas Negras, Las Mercedes, y Mencía, en coordinación con la Fundación para el Desarrollo Integral de la Provincia de Pedernales (FUNDACIPE) que preside el padre Avelino Fernández. A la fecha, en Mencía se benefician 263 personas, las cuales han recibido 12,392 litros de leche, de un total de 22,176 adquiridos. El Banco tiene 20,000 plantas forestales y frutales listas para la siembra y unas 30,000 en viveros de la Secretaría de Estado de Agricultura en Pedernales y Mencía, así como de particulares que participan en la actividad. Operativos médicos Para asegurar que los alimentos contribuyan al mejoramiento de la salud de los participantes, el Banco ha propiciado varios operativos médico-bucales que han beneficiado a 540 personas en las comunidades de Las Mercedes y Mencía, para lo cual se ha contado con donaciones de medicamentos valorados en mas de 250 mil pesos. Entre los donantes figuran la Asociación Dominicana de Microempresas (ADEMI) y la de Mujeres Empresarias, Lic. Luís Alvarez Renta, Dr. Pedro Jorge, el Banco de Reservas, Fernando Capellán, MATESA Inmobiliaria S.A., Residencial Cumayasa, Cáritas Española y la Fundación Falconbridge. Ampliación de las actividades El Banco ampliará su radio de acción en marzo, cuando se incorporarán al programa alimentación-reforestación 70 nuevas familias residentes en zonas rurales de Pedernales y Comendador (Elías Piña). En esta fase se cuenta con la colaboración de la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GTZ), la Fundación de Desarrollo Comunitario (FUDECO) y varias Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) de la Provincia. Además de la entrega de leche, la capacitación de los beneficiarios y la realización de operativos médico-bucales, durante el período marzo-julio las familias participantes sembrarán unas 72,000 plantas para ampliar y consolidar las accciones de reforestación en las dos provincias.25 de Febrero de 1999. |
| IICA Y JAD OPERAN SOLIDA ALIANZA ESTRATEGICA Desde 1994 la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, a través de la Agencia de Cooperación Técnica del organismo internacional en el país, trabajan conjuntamente en una sólida Alianza Estratégica que ha permitido la realización de múltiples actividades en las áreas de desarrollo tecnológico nacional y regional, comercialización y mercadeo y, lineamientos de políticas agropecuarias, entre otras.Fruto del trabajo realizado bajo la dirección del Ing. Osmar C. Benítez y del Dr. Rafael J. Marte, vicepresidente ejecutivo de la JAD y Representante del IICA, respectivamente, se han conducido múltiples actividades coyunturales, estructurales e institucionales y se han generado, con la mas amplia y decidida participación de la Secretaría de Estado de Agricultura, documentos de valía para sustentar la toma de decisiones en el sector agropecuario dominicano o para documentar el conocimiento en aspectos neurálgicos de la economía dominicana en su relación con el sector agropecuario. Además, esta Alianza Estratégica JAD-IICA ha permitido el que numerosos profesionales, especialistas y productores de los 34 países miembros del IICA se hayan nutrido, mediante pasantías, viajes de observación y entrenamientos en servicio de las experiencias dominicanas en diferentes campos de la producción agrícola y pecuaria, en agroempresas y en desarrollo tecnológico. Una de las actividades de mayor trascendencia por su vigencia y prospectiva lo es el estudio, junto a la Secretaría de Estado de Agricultura, de los organismos e instituciones del sector agropecuario dominicano que culminó con la elaboración del "Diagnóstico y Estrategia del Sector Agropecuario". Durante varios meses un grupo de 34 especialistas nacionales e internacionales, con el apoyo, además, del Centro de Programas y Proyectos de Inversión (CEPPI) del IICA, se dedicaron a la búsqueda y análisis de informaciones documentadas, entrevistas, reuniones y otras múltiples acciones hasta llegar a producir "sugerencias para una estrategia de Desarrollo Agropecuario" . Entre las sugerencias en política sectorial se incluyen la tenencia y uso de la tierra, riego y cuencas hidrográficas, conservación del medio ambiente (suelo, agua, bosque, fauna, protección de playas y sistemas costeros), precios y comercialización, comercio exterior, crédito (definición del futuro institucional del Banco Agrícola), promoción de la inversión en el sector agropecuario y seguro agropecuario. Además, generación y transferencia de tecnología, capacitación, sanidad agropecuaria, desarrollo agroindustrial, desarrollo rural. En materia de cambios institucionales, se plantea el redimensionamiento de la SEA y propiciar reformas institucionales tanto en esa Cartera como en otras instituciones del sector público agropecuario que motiven la intervención del sector agropecuario privado en áreas tales como la generación y transferencia de tecnología agrícola, ganadera, forestal y pesquera; la sanidad agropecuaria y forestal y la promoción y desarrollo de mercados eficientes de mano de obra, simientes, maquinarias, capitales, agroquímicos y otros insumos. En sentido general, el diagnóstico y estrategia resume los principales aspectos políticos, económicos, sociales, las características del sector, evolución de la producción y situación del comercio exterior agropecuario. También, analiza las políticas sectoriales a partir de 1980, la naturaleza de la inversión pública y privada en el sector; evalúa las instituciones públicas y privadas agropecuarias, la situación de la pobreza y de la mujer en el medio rural y los aspectos referentes al medio ambiente rural. Finalmente, formula una serie de sugerencias de cambios. De igual manera, se destacan dos importantes actividades de investigación para conocer, recopilar y documentar "20 Años de propuestas de reformas del sector agropecuario dominicano" , en cuya introducción el Ing. Benítez afirma que "el sector agropecuario dominicano y de otros países de la región, requiere de reformas estructurales y cambios institucionales que le permitan transformarse y modernizarse para poder enfrentar con éxito los problemas que ha venido acumulando, los cuales obedecen, principalmente, a la ausencia de diálogo y consenso entre sus principales protagonistas, tanto públicos como privados". Frente a los nuevos desafíos determinados por la globalización y la Organización Mundial del Comercio (OMC) la SEA, el IICA y la JAD abordaron también la temática arancelaria realizando durante varios meses un minucioso estudio para la "Determinación de Barreras No Arancelarias en el Sector Agropecuario de la República Dominicana", en el cual se hace una caracterización del sector agropecuario y se enfocan las barreras no arancelarias, las cuales "se han convertido en el principal obstáculo al comercio internacional, razón por la cual han cobrado una particular importancia, sin que esto signifique la inexistencia de ellas o que las mismas fueran poco importantes en épocas pasadas". También se analiza el marco legal sustentador de este tipo de barreras para concluir indicando que "en la República Dominicana prevalecen innúmeras y variadas formas de aplicación de medidas no arancelarias que obstaculizan y/o restringen los procesos de producción, importación y exportación de productos de origen agropecuario, no obstante la puesta en vigencia de nuevas legislaciones que regulan y norman las actividades de producción y de comercio de bienes y servicios". Bolsa Agropecuaria El IICA y su Agencia de Cooperación Técnica en el país han tenido una importante participación en el proceso de creación y puesta en marcha de la Bolsa de Productos Agropecuarios que desarrolla la Junta Agroempresarial Dominicana. En 1994 varios especialistas internacionales del Programa de Comercialización del IICA trabajaron durante todo el segundo semestre de ese año y los primeros meses de 1995 trabajaron arduamente junto a profesionales del plantel de la JAD y de la Secretaría de Estado de Agricultura en la formulación del "Proyecto para la Creación de una Bolsa de Productos Agropecuarios en la República Dominicana". En ese momento se consideró que una característica del mercado local era la desorganización e ineficiencia, tanto a nivel rural como urbano, y que por tal razón "se justifica estructurar un mecanismo que como la Bolsa establezca un sistema que ordene, organice y racionalice las actividades que se verifican en los mercados y en la comercialización de productos agrícolas y pecuarios". Además, para la formulación del Proyecto se consideró que "Un mercado es eficiente cuando las transacciones se realizan al menor costo posible y no existe potencial para realizar ganancias excesivas, ya que ningún participante puede pronosticar o manipular el movimiento de los precios; un mercado funcional requiere también que los participantes estén protegidos de prácticas predatorias de otros miembro". Rectificación Técnica Como parte de la Alianza JAD-IICA, la ACT/RD tuvo una destacada participación en un estudio de "Evaluación del impacto de la Ronda Uruguay de Negociaciones Comerciales Multilaterales del GATT 94: Recomendaciones de Políticas para el Sector Agropecuario", en cuyo desarrollo se destacan los trabajos que de manera conjunta se realizaron para apoyar y dar fundamento al proceso de Rectificación Técnica conducido por SEA-JAD-IICA. |
| APORTE DEL IICA A LOS CENTROS DE SERVICIOS RURALES INTEGRADOS (CENSERI)
A partir de 1977, el IICA diseñó e implementó junto a la Secretaría de Estado de Agricultura, como parte importante del Proyecto Integrado de Comercialización de productos agropecuarios, el Proyecto Centro de Servicios Rurales Integrados, conocidos popularmente como los CENSERI, como forma de enfrentar los problemas de comercialización, principalmente en lo relativo al acopio rural, insumos para la producción y venta de alimentos de primera necesidad, con el propósito de paliar los problemas de precios de los componentes de la canasta familiar. Para ello contó con recursos externos del Programa del Pequeño Agricultor ( PPA). Los componentes básicos de los CENSERI fueron el desarrollo de centros de acopio en los cuales los productores participantes podían depositar sus productos a la espera de obtener mejores precios y rentabilidad; las tiendas de insumos, en las cuales se podían adquirir materiales de siembra, implementos de labranza y agroquímicos a precios inferiores a los prevalecientes en el mercado y, las tiendas de consumo, en las cuales se expendían a precios con márgenes de comercialización mas bajos, alimentos básicos y condimentos. Cada CENSERI comenzaba a trabajar con un capital inicial de hasta $10,000 que les facilitaba la SEA para ser pagados a largo plazo y con gracia total de hasta cinco años, mediante contrato de usufructo de las instalaciones entre la SEA y los representantes de los productores. Los productores participantes en los CENSERI se organizaban a través de asociaciones, federaciones, juntas y bloques, para lo cual el IICA y la SEA realizaron un inventario de las organizaciones rurales del país. Posteriormente se incluyeron asociaciones de tipo cooperativo. Como una forma de agilizar las operaciones, se elaboró un documento base que contemplaba la construcción de 15 centros en una primera etapa. Se inició a mediados de 1978, con la fase piloto en tres zonas en las cuales habían problemas identificados como típicos de los problemas de comercialización en el país. Esos lugares eran : Palo Alto en Santiago de los Caballeros; Galván en Neyba y El Valle en el Seybo. La fase piloto debió ser rediseñada dentro de nuevos criterios técnicos que requirió de toda la experiencia del IICA en materia de formulación de diagnósticos y de formulación y elaboración de Proyectos. Para ello se entrenó al personal del CENSERI en elaboración de perfiles para lo cual se hicieron 17 perfiles de proyectos, un manual contable-administrativo, reelaboración del documento base tomando en cuenta los criterios de nuevos enfoques gubernamentales y la formulación de la segunda etapa del proyecto que contemplaba la construcción de otros 25 CENSERI, pero que llegó a ser de 42 establecimientos de servicios comunitarios. Operación Desde antes del momento en que los centros comenzaron a operar, el IICA dio el apoyo técnico y logístico, facilitó locales de oficina y comunicaciones, medios de transporte y, asignando al Proyecto un experto internacional a tiempo completo y otro a tiempo parcial. Eso permitió que se pudieran implementar varios talleres y jornadas de trabajo con los agricultores y éstos pudiesen asimilar las técnicas del CENSERI. Eso permitió que en un tiempo récord de un año, se construyeran 17 centros, o sea dos más de los previstos inicialmente. Debido a la prioridad que el IICA le daba a este proyecto, varios especialistas del organismo internacional, de la SEA y de otros organismos del sector público agropecuario viajaron a Colombia y a países centroamericanos a observar otras experiencias y adaptarlas a la realidad dominicana. A título de ejemplo se señala caso de CORABASTOS, y la experiencia de MERCAFE, así como la experiencia de los moreros que financiaban camiones y operaciones de acopio. La filosofía que el IICA inculcó a los técnicos nacionales y a los propios agricultores era de que el éxito los CENSERI descansaban sobre dos pilares: El Seguimiento y la Capacitación, pues sin ellos no se garantizaba que los beneficiarios pudieran lograr la autogestión financiera y económica. Eso fue posible en la primera parte de la segunda etapa. Sin embargo, la posterior carencia de recursos externos y el hecho de que el IICA no podía asumir el proyecto por si solo, hizo que las actividades comenzaran a languidecer y que los CENSERI se fueran debilitando en su naturaleza y en sus actividades debido, entre otras causas, al desinterés mostrado por los principales organismos del sector. El IICA quiso en varias ocasiones revivir los CENSERI, pero otras prioridades en aspectos de comercialización urbana los relegaron a un segundo plano, provocando que se convirtieran en elefantes blancos. Los agricultores requerían y todavía necesitan de programas y proyectos que le permitan lograr el despegue económico; pero eso sólo es posible con mucha educación y capacitación, lo cual fue planteado muchas veces por el IICA. Informaciones de un diagnóstico que ha iniciado la Secretaría de Estado de Agricultura indican que, actualmente, solo operan con diferentes niveles de eficiencia los CENSERI localizados en Payita, Nagua; el Llano, en Elías Piña y el de Restauración, en Dajabón. Dada la importancia que el IICA atribuye a este tipo de Proyectos, al cumplirse los treinta años del organismo en la República Dominicana, en la actualidad la ACT/RD hace contactos con otros organismos de cooperación y de financiamiento para que los problemas de comercialización sea reenfocados y atacados desde el punto de vista de los estudios de cadena, detectando los problemas que afectan la eficiencia y la productividad de los operadores comerciales y su aporte a la economía. Además, realiza importantes esfuerzos para la formación de negociadores nacionales que internalicen lo que acontece en el mercado internacional, principalmente en cuanto se refiere a los acuerdos comerciales en el marco de la Organización Mundial del Comercio, y los acuerdos con Centroamérica y CARICOM. OTRAS MODALIDADES DE MERCADOS POPULARES Paralelamente a los CENSERI, a nivel urbano el IICA, la SEA, la Dirección Generala de Control de Precios y el Ayuntamiento del Distrito Nacional pusieron en marcha un programa denominado "Minimercados" mediante los cuales se traían productores para que vendieran sus productos directamente a los consumidores, lo que determinaba una disminución en los precios de venta a los consumidores. Los Minimercados comenzaron a nivel experimental en las instalaciones de la Feria Ganadera y posteriormente se llevaron a los diferentes barrios de la ciudad de Santo Domingo. En 1978 los minimercados se transforman en Agromercados, no obstante que la SEA dió un nuevo impulso para fortalecer los CENSERI, comenzándose una etapa de desarrollo que hizo posible el establecimiento de 42 establecimientos en diferentes comunidades rurales del país. Una vez fortalecidos los CENSERIS a nivel de campo, este programa se fortaleció con la creación del Programa de Mercado de Productores, a raíz del ciclón David y la tormenta Federico, con una mayor participación de los productores con fuerte intervención del Instituto Estabilización de Precios (INESPRE). Se iniciaron en Santo Domingo, pero rápidamente se expandieron a nivel nacional. Con el tiempo, los Mercados de Productores han sufrido una transformación significativa debido a que participan mas intermediarios o comerciantes que productores agropecuarios. Debido al cambio señalado en el párrafo anterior, la SEA implementa, con cierto apoyo del IICA, las Plazas Agropecuarias. Estas plazas respondían al mismo concepto pero su cobertura se expandió a nivel nacional. Las Plazas Agropecuarias fueron replanteadas en el Programa de Mercadeo (PROMER) que fue formulado por la SEA y ejecutado por el INESPRE. En ocasiones se han desarrollo acciones coyunturales que, aunque tienen el mismo espíritu de las plazas agropecuarias, responden a la necesidad de dar salida a excedentes de producción caso de los bananos. Finalmente, en 1997 la SEA elabora y ejecuta en todo el país el "Programa Alimentos para Todos (PROALTO)" el cual viene a llenar espacios que se habían descuidado y que estaban llamados a ser parte de una política de seguridad alimentaria al hacer que los productos de la canasta básica agropecuaria lleguen a los consumidores en cantidad suficiente y a precios asequibles. Actualmente la Secretaría de Estado de Agricultura ejecuta la parte de PROALTO relativa a la venta de productos frescos y semi-procesados, muy similar a las plazas agropecuarias del pasado, pero solo opera los sábados. La parte corrspondiente al INESPRE cubre mas productos y opera diariamente con unidades móviles en todo el país. 24 de Febrero de 1999. |
| APOYO AL CIMPA EN LA CREACION ESCUELA DE OFICIOS AGROPECUARIOS GENERA RESULTADOS POSITIVOS En 1995 la Asociación para el Desarrollo, Inc., de Santiago, recabó el apoyo del IICA y su Agencia de Cooperación Técnica en el país para determinar vías para desarrollar esquemas de educación básica en producción animal y agrícola. Especialistas de la ACT/RD, del Centro de Investigación para el Mejoramiento de la Producción Agropecuaria (CIMPA) y del Centro de Capacitación Agropecuaria (CECAP) del IICA realizaron encuestas y estudios para determinar las necesidades del sector agropecuario y elaboraron una propuesta para la creación de la Escuela de Oficios Agropecuarios con sede en el CIMPA, en Estancia del Yaque, Navarrete, Santiago, que para fines de financiamiento fue presentada a la Fundación Kellog y a la Fundación Interamericana. La escuela comenzó sus actividades en 1996 y a la fecha ha logrado desarrollar su infraestructura física, contar con modernos equipos para el proceso de capacitación, instalar un laboratorio y llevar a cabo una serie de 87 cursos en los cuales han participado 1,504 productores que se corresponden con 1,238 hombres y 266 mujeres. En las actividades de capacitación han participado profesionales agropecuarios, pequeños productores agropecuarios y trabajadores de fincas de las regiones del Cibao, Sur, Línea Noroeste y Este. Los temas abordados incluyen administración de finas, manejo de ganado vacuno, inseminación artificial, nutrición animal, administración y dosificación de medicamentos a diferentes tipos de ganado, organización de fincas agroforestales, manejo de cultivos tales como tabaco, aguacate y zapote, entre otros. Además, se han impartido cursos sobre avicultura, apicultura, crianza de caprinos y ovinos; manejo integrado de plagas y enfermedades, mercadeo de productos agropecuarios, formulación y evaluación de proyectos, producción de hortalizas orgánicas, oratoria y comunicación, manejo de la broca del café, de servicio al cliente y para vendedores profesionales. En términos relativos, de los cursos impartidos el 66% corresponde a producción animal, 17% a producción agrícola, 15% a desarrollo rural y 2% a formación de recurso humano. La Escuela de Oficios del CIMPA ha recibido, además, estudiantes de Haití, Colombia y al grupo de 13 jóvenes de países del Caribe de habla inglesa que cursan estudios de ingeniería agronómica en el Instituto Superior de Agricultura (ISA) becados por el IICA. La Escuela ejecuta acuerdos inter-institucionales con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Red Regional de Cooperación en Capacitación para el Desarrollo Agrícola, la Fundación Interamericana, el Fondo Especial para el Desarrollo Agropecurio (FEDA) y la Asociación para el Desarrollo de la provincia Espaillat. Además, participa en actividades junto a HELVETAS, la GTZ, el Heiffer Project, la FAO, el ISA, JUNTAYAQUE y la Asociación Dominicana de Agricultura Orgánica. 24 de Febrero de 1999. |
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